jueves, 21 de septiembre de 2017

AGENDA ESCONDIDA - 21 DE SEPTIEMBRE

En el libro publicado por Roberto Giobbi y que lleva por título HIDDEN AGENDA, en el día de hoy y con su permiso, hablando personalmente con él por teléfono, me ha autorizado a reproducir el resumen del día de hoy que viene a continuación.



LA BARAJA QUE NO PUEDE ESTAR


Muestra un mazo inusual de cartas o cualquier otro objeto para su propósito y di que, teóricamente, no existe, puesto que es un objeto del futuro.

Como ejemplo, muestra un mazo ordinario con su fecha de producción que está escrito en uno de sus lados, por supuesto, la fecha es del futuro. En adelante, este mazo no ha sido manufacturado, pero tú lo tienes listo para utilizarlo.

¿Qué más te viene a tu mente? ¿Tener una moneda, un billete de banco, la fecha del cual es del futuro? 

Apunte de uso inmediato: si tu no sabes como fabricar tu propio dinero (y quien lo hace), usa una moneda o billete de India, China, etc. Que muestre sobre este objeto algo que no sea capaz de leerse y, simplemente, afirma que viene del futuro...

Mis comentarios para este día, son los que vienen a continuación:


            Como romántico que soy de la cartomagia, en lugar de plantearme una baraja u objeto del futuro, me planteo utilizar un objeto o baraja del pasado. Explicando los inconvenientes que había en su momento por imprimir las cartas de dicha manera.

            También hay una presentación de un juego de Aldo Colombini, que realizaba mi buen amigo José González Ortega “Koke” (e.p.d.), en el cual de una baraja que se muestra por ambos lados blanca, el mago cree ver puntos en ella y al final el efecto es que la carta elegida mentalmente por el espectador aparece en una carta que no tiene dorso. Realmente, muy recomendable para los que quieren hacer juegos de máximo impacto, sencillamente utilizando la psicología y el buen hacer con una presentación idónea.

lunes, 21 de agosto de 2017

PENSAR RÁPIDO, PENSAR DESPACIO - EL LIBRO

Apreciad@s amig@s:

En la entrada de este mes, os propongo una lectura diferente, innovadora y que te hace reflexionar en cada capitulo que lees. 

El libro que os voy a recomendar, está escrito por Daniel Kahneman, Premio Nobel de Economía, que aún siendo psicólogo, ha desarrollado unas teorías psicológicas para aplicar a la economía en general. Se trata del libro PENSAR RÁPIDO, PENSAR DESPACIO, de Editorial Debate y que por un precio más que aceptable, os puede ayudar a entender como funciona la estupidez humana. No dejaréis de sorprenderos durante este volumen de más de 600 páginas, aún sabiendo ya en el primer capítulo que os deparan sorpresas de todo tipo.

Es un libro que en definitiva habla de como la mente humana se comporta en determinados contextos, tanto escritos como visuales y en experiencias personales. Como cada individuo utiliza su mente o está acostumbrado a trabajar de manera más ligera o más dura según sus hábitos.

Una vez le preguntaron a Amos Tversky, un psicólogo de Israel, a qué se dedicaba profesionalmente y el contestó que se dedicaba a estudiar la estupidez humana. Es cierto, pero no en el sentido más estricto de la palabra, sino que se refería a las cosas que pasamos por alto en función de como percibimos y que pueden distorsionar la realidad del mensaje que nos envía otra persona o, incluso, en el momento de hacer una estadística fiable.

Cuando yo he tenido el placer de leer este libro, he esperado siempre a terminar el capítulo correspondiente y a pararme a reflexionar sobre el significado y contenido de lo que en el capítulo se quería reflejar. Te aconsejo, querid@ lector, que sigas las mismas pautas y que, aún a pesar de que haya algún concepto que no entiendas, sigas hacia adelante haciendo ademán de tu autoestima y no interrumpiendo el ritmo de lectura, puesto que en ocasiones la duda que te planteas cuando estás leyendo una frase, en este caso el escritor te la solventa como si supiera lo que estás pensando.

Esto tiene una cierta analogía con el mundo de la magia, ya que cuando hacemos un juego, debemos saber lo que piensa el espectador en todo momento, o sea, su guión interior, para que de esta manera podamos llevar a buen fin el efecto deseado y potenciar al máximo la emoción mágica y el momento del conflicto racional. Daniel Kahneman, nos lleva de la mano, en sus escritos como si se tratase de un mago que conduce al público hacía donde él quiere. El púbico, predispuesto a seguir leyendo, se ve recompensado con ideas y conceptos que más tarde pondrá en práctica, observando y reflexionando en las actuaciones de cada día.

Para mí ha sido una gran experiencia y por eso la recomiendo encarecidamente a todos aquellos que quieran saber más sobre como funciona el cerebro humano y como en determinados momentos se puede manipular.

Os mando un saludo, hasta el próximo mes deseando que si decidís leer este libro os aporte la mitad, como mínimo, de lo que me ha aportado a mí.

Un  saludo.

Francesc-Amílcar Riega i Bello

viernes, 21 de julio de 2017

AL BAKER O EL MAGO TOTAL

El título de este encabezado habla por sí solo puesto que, hablar de Al Baker es fácil y, a la vez, difícil. Es fácil porque llegó a tener en su concepción técnica la elegancia de la sencillez en el método y, difícil, porque resumir toda su obra es de una complejidad inusual.

Al Baker nació en 1874 y fue antecesor de varios de los grandes referentes de la magia mundial para todos los que actualmente nos gusta el estudio de la magia. Al Baker no desarrolló grandes concepciones teóricas, sino que se limitaba a trabajar los efectos y a contrastarlos directamente con el público ante el cual trabajaba habitualmente. Todo y que no era un mago profesional, se planteaba el trato, los programas de sus actuaciones y la búsqueda incasable de su propia creatividad, como una cosa muy en serio, aunque siempre desde un punto de vista vocacional.

En su libro THE SECRETS WAYS OF AL BAKER, podemos encontrar desde efectos de cartomagia, micromagia, salón y mentalismo. Lo que hace que nos planteemos que estamos delante de una personalidad muy influyente para los grandes maestros del Siglo XX como Dai Vernon, Annemann, entre otros. La influencia es tal, que podríamos decir que varios de los efectos que estos últimos adaptaron a su propia personalidad, fueron inspirados por la imaginación y creatividad de Al Baker.

Cabe destacar su libro MAGICAL WAYS AND MEANS, del cual se pueden extraer grandes joyas y, probablemente, sea su libro estrella. No por ello menos importante, hay que dejar de valorar el resto de publicaciones que empezaron en los años 20 hasta la década de los 40. Particularmente, me sorprende del libro MENTAL MAGIC, su solución y simplicidad para solucionar el método en un acto de telepatía, para adivinar una carta sin necesidad de decir nada. Si bien ofrece varios métodos para llegar a esta simplicidad, entre los que se encuentra alguno en que el mago habla a la partenaire puesto que hay un código en el juego, su solución temprana y que actualmente está en boga entre los mentalistas de establecer un código de silencio, ya fue creada en esa temprana época.

Destaca también por sus amplias relaciones sociales, puesto que trabajó para gente muy influyente y fue amigo personal de HAROLD LLOYD, el artista cómico de cine mudo, que muchos de vosotros ya sabréis, era un gran aficionado al ilusionismo. Al Baker, trabajó también para público infantil, siendo el trato exquisito y mágico a la vez, cosa difícil de lograr por algunos magos que actualmente se conforman con hacer vivir solo nuevas sensaciones a los niños. No digo que no esté bien basar un espectáculo infantil en el entretenimiento, pero creo sinceramente, que la magia debe tener un factor educativo y estimular la imaginación de los más pequeños como lo hacía él.

Ya casi para acabar, deciros que fue el primer ventrílocuo que se conoce como tal en los escenarios de todo el mundo y que la técnica de la ventriloquia no es paralela a la magia, sino que surgió de la magia, esencialmente del mentalismo y, Al Baker, tuvo la genial ideal de utilizarla para crear un personaje con el cual tenía una conversación divertida, amena y, sobretodo, educativa ante el público que actuaba. Si tenéis la oportunidad de leer EL ARTE DE LA VENTRILOQUIA de Al Baker, os daréis cuenta de que sin necesidad de teorizar mucho y, siguiendo unas pocas pautas, podéis interiorizar la esencia de este arte que nació con el personaje del cual estamos tratando.

En aquella época en la que no existía la tecnología de hoy y todas las referencias y conversaciones era por correo escrito, tenías que intuir lo que te había comentado algún amigo sobre el acto de otro mago en cuestión y deducir que método utilizaba. Esto llevó a algunas confusiones entre varios magos de la época y también con Al Baker entre otros. Sus discusiones con el mentalista Annemann sobre sus publicaciones en la revista THE SPHINX, son un claro ejemplo de como con toda la buena intención del mundo, al carecer de medios y sin conocerse personalmente siquiera, podía dar lugar a confusiones con respecto a la paternidad de determinadas ideas por parte de uno y otro. Y como los secretos que eran celosamente guardados por ambos maestros, eran descubiertos o versionados por terceros sin que ellos lo supieran y llegar a discusiones innecesarias propias de dos magos como eran Al Baker y Annemann.

La venta de ideas y productos originales de Al Baker, estaban dirigidas única y exclusivamente a magos profesionales y de confianza, para asegurar así la buena ejecución del efecto y preservar la magia como fenómeno social. Esto debería llevarnos a reflexionar si actualmente hacemos los mismo cuando leemos un juego y lo ejecutamos bien o mal, y que consecuencias tiene entre el público que asiste a los espectáculos de magia habitualmente.

"Cuando alguien del público va a ver magia y se encuentra con un mago que no da la talla, no es que no quiera ver más a ese mago, sencillamente no quiere ver más MAGIA".

Esperando que estos comentarios sean de vuestro interés y os hagan reflexionar, os saluda atentamente,

Francesc-Amílcar Riega i Bello

miércoles, 21 de junio de 2017

YELLOW KID WEIL - FINAL

Además de las botellas, Doc Meriwether ofrecía un tratamiento especial en su apartamento para todos aquellos que querían sacarse la tenia y tenían prisa, pagando un precio extra por esto.
El éxito del tratamiento especial era el hecho de tener principalmente la escena correcta y los accesorios preparados. Lo más importante era tener patata a mano. Se pelaba la piel de manera que pareciera una tenia. En una espiral entera que se mojaba en agua y goteaba. El tazón con la piel de patata cuidadosamente oculta, estaba en la habitación oscura.
Cuando llegaba el paciente, primero era tratado en una habitación exterior. De manera que la mezcla era más potente: el ingrediente mayor era un tipo de sal. Se le permitía al paciente reclinarse en un sofá mientras la medicina hacia efecto. Luego, era introducido en la habitación oscura.
Tan pronto como la dosis había actuado, era introducido en la habitación exterior. Esta era mi labor. Yo iba a buscar previamente el cuenco preparado con la piel de patata y lo llevaba a la habitación exterior, dándoselo a Doc Meriwether.
“¡Hay está mi amigo!” – Doc debería decir, enseñando el cuenco.
“¡Es tu tenia! Parece como una cosa extraña, ¿no es cierto?”
Cada víctima de este fraude quedaba profundamente impresionada. Nadie nunca hizo preguntas. La víctima pagaba la tarifa de 10$ y se iba con el sentimiento de que había sido beneficiado. Puede ser que fuera así.
Para él se le había hecho una gran limpieza, en muchos más sentidos que en uno.
Durante mis viajes con Doc Meriwether, conocí a un comerciante itinerante. El parecía ser un individuo muy próspero. Me dijo que él había vivido en Chicago. Cuando yo volví al siguiente invierno, me lo encontré. Detrás de una jarra de cerveza, él me explicaba cómo fue capaz de hacer la mayoría del dinero durante sus viajes de verano para vivir durante todo el año. Me invitó a juntarme con él la siguiente primavera.
Él era un comerciante que viajaba el cual vendía varios accesorios para granjeros que tenían pequeñas tierras. Pero yo tenía mis propias ideas, aunque yo no le dije a mi socio esto. No era mi intención crear competencia entre granjeros para sacar un pequeño beneficio de ellos. Antes de dejar Chicago, compré unas determinadas cantidades de los accesorios que necesitábamos, además de algunos accesorios de muestrario que mi socio llevaba.
Una vez en la carretera, le expliqué mis planes. Él creyó en lo que yo le decía. Tan pronto como alcanzamos la sección de los granjeros, empezamos a poner la táctica en práctica.
Entre los accesorios que mi socio vendía, había una revista que se llamaba Corazón y Casa, creo. Seleccionada exclusivamente con fines bucólicos, esto fue uno de los grandes favoritos cuando tratábamos con los amigos rurales y no era difícil de vender. La subscripción por año era de 25 centavos; la reducción en la tarifa estaba en qué si te subscribías 6 años, te costaba 1$. Mi socio me permitió con la mitad del dinero y generalmente estaba satisfecho de vender subscripciones de 1 año en cada granja.
Yo le propuse hacer el discurso hasta que él hubiera entendido el tema.
Él estaba muy satisfecho. Posteriormente, lo introdujo en la casa de los granjeros.
“¿Cómo está usted, señor?”- yo decía al granjero que respondía a la puerta. “Yo represento a un periodista de la vida rural, de la revista Corazón y Casa. Estoy seguro que usted lo ha adquirido”.
Le enseñaba una copia y se la ofrecía.
“Esta es una revista para los amigos de las mujeres”, él respondía.
“Mi esposa puede ser que la quiera. ¿Cuánto cuesta?”
“Solo 25 centavos por año, señor”
“Espere hasta que yo llame a la dueña”
En este momento el granjero volvía con su esposa, tenía el factor decisivo fuera de la bolsa.
“Sí, me gustaría tenerla por 1 año”, la mujer del granjero dijo: “Dale a este hombre joven 25 centavos”.
“Señora”, decía.
“Tengo una oferta especial que hacerle. Por un tiempo limitado solamente, con una subscripción de 6 años al precio especial de 1$ y medio, y estamos dando aparte, absolutamente gratis, un set de cubertería”
Yo había envuelto el regalo. Era una caja que contenía 6 brillantes cucharas.
“Estas cucharas de plata, señora”, continuaba mientras ella se admiraba.
“Bien valen el precio de la subscripción. Como puede ver es plata brillante”
Los ojos de las mujeres brillaban cuando tocaban las cucharas con sus propias manos.
“Eran realmente hermosas”, decían.
Entonces un parpadeo de sospecha atravesaba su cara.
“Pero si son realmente de plata, valen más de lo que usted está pidiendo sin la revista. ¿Cómo…?”
“Cierto, señora”, decía rápidamente.
“Pero los editores desean introducir esta revista dentro de cada granja en América. Esa es la razón de esta extraordinaria oferta de introducción. Desde luego, ellos perderán dinero en la transacción, pero esto será bueno para usted, lo cual nos llevará a tener más lectores y más publicidad”
“Es cierto mujer”, decía el granjero.
“Los periódicos hacen su dinero con la publicidad”
La venta se completaba rápidamente y yo tomaba nota del nombre y dirección de la señora, dándole un recibo por su subscripción. Yo también le daba media docena de cucharas.
Pero mi negocio no acababa ahí.
“Incidentalmente”, decía sacando del interior de mi bolsillo y limpiándome las gafas.
“Cuando ustedes vinieron a la presentación en la plaza, mi socio y yo encontramos estas gafas. ¿Saben de alguien en la comunidad que lleve gafas como estas?”
“No, no puedo decir que conozco a alguien”, contestó el granjero tomando mis gafas.
“Pues muy mal”, le dije reprochándoselo.
“Si yo encontrara al propietario, se las devolvería. Parecen unas gafas caras. Me imagino a la persona que las ha perdido que pagaría 3 o 4 $ de recompensa por la devolución”
Mientras estaba hablando, el granjero se probó las gafas. Se dio cuenta que eran una réplica de las de la revista que yo le había dado impresa y rápidamente comprendió. Probablemente él intentaría conseguir un par de gafas la próxima vez que volviera a la ciudad. Miró la montura, la cual parecía ser de oro sólido. Parecían caras.
“Te diré lo que yo voy a hacer”, propuso.
“Te daré 3$ y guardaré las gafas. Y miraré y buscaré al propietario, puesto que tú no tienes tiempo y ni eres capaz de hacer una búsqueda completa”
“Eso es correcto, estoy de acuerdo”
“Yo no puedo ir casa por casa preguntando quien ha perdido un par de gafas”
De manera que yo tomé los 3$ y él se quedó con las gafas. Naturalmente, él no tenía la intención de buscar al propietario (no más de lo que yo lo había hecho). Como ocurre de hecho, él estaba muy ansioso de mantenerme en calma, y yo me marché. Por el momento, él no había descubierto que la montura era barata, que las lentes no eran nada más que vidrio. Si él se tomaba la molestia de preguntar, podía encontrar un duplicado de las gafas en la ciudad por 25 centavos.
Su buena mujer pronto aprendió que las preciosas cucharas de plata que yo le había dado eran metal barato. Yo las había comprado antes de dejar Chicago por 1 céntimo cada una. El beneficio neto de la venta estaba alrededor de los 3$ y medio, de manera que me figuro que el granjero podía haber aprendido una buena lección de honestidad. Él había pagado por las gafas porque pensaba que obtendría algo caro por una fracción del valor real. Su esposa había pensado que él había conseguido algo a cambio de nada.
Este deseo que conseguir algo a cambio de nada había sido muy costoso a mucha gente a la cual yo le había vendido cosas y con otros timadores. Pero yo me di cuenta de que este es el modo en que funciona. El porcentaje de personas, en mi estimación, es 99% animal y 1% humano. El 99% de ese animal te causa pequeños problemas. Pero el 1% de ese humano nos causa todas nuestras calamidades. Cuando la gente entiende de que no pueden conseguir algo a cambio de nada, el crimen disminuirá y todos viviremos en una gran armonía.
Mi socio, rápidamente me cogió. Y ambos trabajamos muchas veces este timo durante nuestro viaje. Había muchas variaciones de la rutina y teníamos que estar listos para responder muchas preguntas. Pero cada uno de nosotros hacia unas 10 ventas por día, 35$ de beneficio. Eso es más de lo que yo había hecho en una semana entera en Chicago.
Como norma, nosotros trabajábamos una comunidad entera. Mi socio me dejaba con la primera granja y él se iba 1 milla o 2 por el otro extremo de la carretera. Yo continuaba hacia adelanta mientras él volvía hacia atrás. Llamábamos a cada casa hasta que nos encontrábamos. Y entonces continuábamos nuestro camino.
Entiendo que puede parecer esto un viejo timo. Lo es. Yo lo estoy diciendo porque yo fui el hombre que lo inventó. Mi socio y yo lo trabajamos con éxito a través de las granjas de Illinois, Iowa y Wisconsin.
Para mí, fue de manera de retroceder. Mientras mi socio iba de casa en casa en su pequeño coche, yo tenía que atravesar la polvorienta carretera con mi bolsa. A lo mejor, aunque yo gozaba de buena salud, era frágil y este constante caminar me hacía sentir muy cansado.
Entre los artículos que yo había traído conmigo desde Chicago, había una cantidad de relojes de bolsillo. Eran de oro plateado y estampado sobre el dorso ponía 14 quilates. Yo había pagado 1,98$ por cada uno, eran realmente buenas piezas. Lo que, es más, eran productos legítimos. En esos días (1899) no había una legislación que prohibiese a los fabricantes estampar nada que ellos quisieran sobre relojes y joyería.
Desde luego, yo los vendí por mucho más de lo que los conseguí, más o menos por 50$. No había nada que el comprador pudiera hacer. Cierto, él tenía que pagar mucho más por el reloj que por su valor real, pero en esos tiempos la ley no mantenía los ojos muy abiertos. La víctima tenía que sufrir en silencio y cargar su pérdida en nombre de la experiencia.
Un día yo fui a una granja en la que el propietario necesitaba mucho más que un reloj. Pero él estuvo regateando mucho. Tan pronto como le ofrecí venderle el reloj, él empezó a pujar. Finalmente acepté un caballo y de mal humor a cambio del reloj. El granjero pensó que había hecho una buena compra. El caballo era un jamelgo y tenía casi que sobrevivir a su utilidad.
Pero el apaño me sirvió para mi propósito. Ahora yo podía cabalgar durante el resto del verano. Estoy seguro que el granjero le diera un buen servicio a mi reloj tanto como yo lo hice con su jamelgo.

Por el momento el verano se estaba acabando y nosotros teníamos que concluir nuestra excursión, estaba cansado de la vida rural. De manera que disolví nuestra sociedad y con una considerable inversión volví a Chicago.


Hasta el próximo mes, amigos.

F. Amílcar Riega i Bello

domingo, 21 de mayo de 2017

YELLOW KID WEIL - 3ª PARTE

Uno de estos era cáscara de huevo, junto con la cantidad correcta en cada 32 -onza de botella para conseguir los resultados- más alcohol. Era una conjunción diabólica, pero muy placentera de tomar, gracias al alcohol y su sabor el cual Doc tenía premeditadamente incluido.

Yo no puedo asegurar completamente que cualquiera que tomara el elixir se pusiera en forma o no. Pero muchos pensaron que lo hacían, por la cáscara que funcionaba en todos. De hecho, dudo si mucha gente lo había tenido, aunque estaba muy cerca de imaginar que todos lo habían hecho.

Durante ese período de tiempo teníamos que seguir tomándolo. Todos los que eramos anémicos, o sufríamos cualquier tipo de malnutrición, estábamos convencidos firmemente que teníamos algún parásito que se nos estaba comiendo su sustancia. Consecuentemente, el elixir de Doc Meriwether fue vendido a 1$ la botella.

El elixir Meriwether no solo se vendía en tiendas, aunque unos pocos carniceros y comerciantes en general lo llevaban con ellos. La mayoría de este elixir fue vendido por el propio Doc, durante los meses de verano cuando viajaba por las áreas bucólicas. Granjeros y residentes de las más pequeñas ciudades fueron facilmente convencidos de que tenían de tomarlo.

Doc tenía una medicina que resultaba atractiva a los hombres. Incluso delante de los indios, el tenía una pareja de bailarinas. Lo que él hacia era aparcar su gran vagón en un punto donde se congregaban los hombres. Esto era el mundo de los hombres, en esos días. Cualquier multitud en una plaza pública era gratamente abarrotada por hombres.

Yo actuaba en varias oportunidades, dependiendo de la localidad. En algunos momentos, era un barman y ayudaba a atraer a la multitud. En otros tiempos yo permanecía escondido y era el gancho, como si fuera un cliente de otra comunidad.

Tan pronto como Doc estaba entreteniendo a la multitud, volvía a su discurso. "Alguno de vosotros está saludable" decía. "Puedo decirlo sencillamente mirándote. Pero hay muchos de vosotros que no. ¿Porqué? Creo que me curo en salud si digo esto a una persona que está tomando su propio camino en la vida. Una complexión fuerte, mejillas rojas, cara saludable, ojos bien abiertos -todo eso eran síntomas de que se estaba tomando la medicina-."

"Vosotros hombres: ¿Queréis permitir al parásito comerse todo vuestro cuerpo? ¿Vuestra vida entera?. ¿O queréis intentar algo así". Aquí él levantaba una mano cuando alguien empezaba a hablar. "Se lo que vas a decir. Estás dentro de una familia de doctores. El te ha dado algo para esto, pero no funciona".

"Bien, yo he conseguido algo que funcionará. Los resultados están completamente garantizados. El elixir Meriwether es el producto de años de investigación. Se ha conseguido una cura absoluta, a través de la eliminación del parásito de la tenia o solitaria, que siempre amenaza a la vida del hombre".

El mostraba la botella con la etiqueta alegre y el líquido negro. Si obtenía una buena respuesta, Doc Meriwether se mantenía constante, jovial y los dólares volaban de las manos de los asistentes a su bolsillo. Pero si el negocio estaba lento, era mi momento de entrar en escena.

"Yo me quedaré con dos botellas", yo debía decir.

"¿Dos botellas, señor? Pero si sencillamente una botella es suficiente para hacer salir la solitaria de su cuerpo".

"No es para mi", yo decía. "Es para mis dos niños".

"¿Has usado este preparado anteriormente?"

"Efectivamente lo tengo, doctor. Yo recuperé mi vida precisamente con esto".

"¿Quieres decirnos algo acerca de esto?", 

Doc me invitaba a decir.

"Bien, Lo haré. Hace un año, yo estaba muy flojo de fuerzas y no era casi capaz de caminar, no me podían dejar solo en mi granja. Los doctores había hecho todo lo que ellos podían por mi, pero mi caso les había quitado cualquier tipo de esperanza. Estaba cerca de agotar la hipoteca de mi granja. Pensaba que esto haría que perdiese todo y que mi pobre esposa y niños pasarían hambre". Yo quiero limpiarme los ojos con mi manga.

"Entonces escuché acerca del elixir de Meriwether. Compré una botella de estas. No pensaba que me fuera a hacer mucho bien, pero todo estaba perdido de cualquier manera. De manera que lo compré. Antes de que hubiera acabado la botella, mi solitaria había sido eliminada. Era capaz de caminar otra vez. Podía erguir mi espada completamente. Pronto empecé a recuperarme. Me sentí mucho mejor de lo que era capaz de hacer generalmente en mi trabajo. Todo mi cuerpo estaba muy bien. La hipoteca fue finalmente pagada".

"Y se lo debo todo al elixir de Meriwether. Se lo voy a dar a mis dos niños. Lo voy a comprar, incluso si cuesta  5$ la botella".

"Señor", seguía Doc Meriwether contestando temblorosamente, "Me emociona usted profundamente. Hace sentirme como si yo hubiera hecho algo muy grande por la humanidad. Espero que me recuerde y permítame regalarle estas dos botellas completamente gratis".

Este pequeño acto de interpretación llevaba generalmente a la multitud alrededor de él. Ellos casi se empujaban unos a otros en su lucha por coger los dólares de su bolsillo para conseguir la mezcla maravillosa.

Esto puede sonar increíble, pero era lo que ocurría con la gente rural de los noventa.

Es cierto que la medicina del hombre y sus muestras de viajes rápidamente desaparecieron de la escena americana. Pero el mismo viejo fraude continúa. En unas nuevas y alegres vestiduras se promociona una medicina para los hombres con millones que lo piden. La gente de una nación entera lo cual incluye más gente en las ciudades que granjeros. Me refiero a la patente medicina de muestras de radio.

...CONTINUARÁ.

Hasta el mes que viene.

Atentamente,

Francesc-Amílcar Riega i Bello

sábado, 22 de abril de 2017

YELLOW KID WEIL - 2ª PARTE

AVENTURAS TEMPRANAS EN SUBTERFUGIOS


Nací cerca de las calles Harrison y Clark en Chicago, el hijo del señor y la señora Otto Weil, quienes tenían una cierta reputación, gente muy trabajadora. Ellos trabajaban en un colmado el cual mantenían modestamente. Yo fui enviado a la escuela pública que está en la calle Harrison y la Tercera Avenida. Yo puedo decir sin rubor, que fui un alumno brillante, muy eficiente en todos mis estudios y particularmente bueno en matemáticas.

Después de las clases, ayudaba a mi madre en la tienda, aunque algunas veces yo me escaqueaba y me iba a las carreras de caballos. Las carreras de caballos tenían un fuerte atractivo para mi, especialmente cuando apostaba. Pero mis amigos no me permitían tener dinero para apostar con los caballos.

Cuando tenía 17 años, dejé la escuela y me fui a trabajar. Durante 2 años trabajé como coleccionista. El salario no era muy grande, pero no significaba que no hubiera satisfecho mis deseos. No obstante, pronto descubrí que, por el uso de mis conocimientos, podía obtener más por este lado que con mi salario habitual. Había otros coleccionistas, cajeros y contables. Si había alguna cosa en el lote, yo no se los recordaba. Cada uno fue valorado por el dinero que manejaba. Los contables se suponía que registraban todo lo que los coleccionistas llevaban. Rápidamente descubrí lo mucho a lo que había llegado mi habilidad.

Los coleccionistas no se fijaban en todo lo que coleccionaban, los cajeros tampoco tenían constancia al detalle de cada colección, y los contables no registraban todo hasta que finalmente lo conseguían. Por varias circunstancias, trataban de incubrir sus especulaciones.

Yo era sencillamente un amigo joven, pero tenía un ojo de tiburón y una gran agudeza. Cuando yo les mencioné a mis amigos empleados que estaba al tanto de sus "pecaditos", ellos se pusieron manos a la obra, sin demasiadas urgencias, para contribuir con pequeñas sumas y que yo guardara sus secretos. Está todo dicho, esas cantidades recaudadas considerablemente eran más de lo que yo nunca hubiera cobrado con mi salario.

Durante esa temporada, conocí a una chica hermosa. Yo la recordaba con regularidad y, antes de que se hiciera demasiado tarde, nos casamos rápidamente.

Un día la llevé para que conociera a mis compañeros. Mi madre le dio un vistazo por encima y le dio su aprobación. Ella me dijo hablándome a parte:

"Joe", mi madre me hizo una observación. "Es una chica preciosa. Pero es una chica para un hombre rico. Ella no debería ser la esposa de un hombre pobre". 

"Pero yo no voy a ser un hombre pobre", le contesté. "Le voy a dar todo lo que ella quiera". 

Habiendo visto mis padres mis esfuerzos por nuestra existencia, mi madre que se levantaba a las cinco de la mañana para abrir la tienda, entendí que esa no era una vida para mí. Yo había visto mucho más dinero que el que se hacía fabricando salchichas de una manera honesta.

En mis viajes a través de la ciudad como coleccionista, yo había tenido un cliente que me había interesado muchísimo. En otros momentos lo había visto en las carreras de caballos y en los salones.

Doc Meriwether siempre pareció tener una inagotable cantidad de dinero, una gran parte de la cual él gastaba en las carreras de caballos. Un día nos fuimos a tomar una jarra de cerveza.

"Joe", dijo. "Tú eres un maravilloso amigo y joven. ¿Estás ganando mucho en el trabajo de coleccionista?".

"No mucho", admití a él y le dije la cantidad.

"No es suficiente. ¿Cuánto quieres por trabajar conmigo?"

"Me gustaría", le contesté. 

"¿Pero que es lo que yo puedo hacer por ti?".

"Encantado", declaró. 

"Yo te pagaré tres veces lo que estas haciendo ahora".

Me explicó su proposición en detalle. No necesité mucho tiempo para tomar una decisión. Al final del mes, dejé mi trabajo y me fui con Doc Meriwether.

Doc Meriwether era uno de los caracteres más pintorescos en el Oeste Medio. Era alto, con buenas espaldas y buena planta. El lucía una barba tipo Van Dyke y unas bonitas gafas. Generalmente se vestía de negro, pantalones negros y chaqueta negra de franela e incluso a veces de frac. El tenía una capa negra que le cubría la mitad de la parte frontal de su camisa.

Fuera del lado oeste de Chicago, Doc Meriwether tenía una plantación donde el manufacturaba el Elixir de Meriwether, bueno para las enfermedades del hombre y de los animales. Se ganaba bien la vida y tenía buena cura de no malgastar esfuerzos. El Elixir de Meriwether era vendido en altas botellas de 32 onzas. Era un líquido oscuro con un gusto placentero. Doc vio que eso le daba un poco del sabor correcto. El había dejado la mayoría de sus embotellamientos y manufacturaciones a su esposa, una bonita y placentera cara de una mujer industrial. Ella sintió que él le había hecho compartir el trabajo cuando el había maquillado la fórmula.

No recuerdo el recipiente ahora. Pero el ingrediente principal era agua de lluvia, cogida y almacenada en grandes cisternas de la factoría y casa de Doc. Esta agua de lluvia era drenada fuera de unos barriles a temperatura ambiente y dentro de estos, la señora Meriwether lo mezclaba con otros ingredientes.

....CONTINUARÁ...

martes, 21 de marzo de 2017

"YELLOW KID" WEIL 1ª PARTE

Hace mucho tiempo que conocí a Yellow Kid, Había oído hablar de él. Sus aventuras me fascinaban. Tenía que conocer la historia interior que había tras esos cuentos fabulosos que había oído y leído en los periódicos.

Cuando empecé a comprender, aprendí que Kid era una figura en los círculos criminales desde hacía mucho tiempo y que se había hecho una leyenda. Los criminólogos le habían dedicado un espacio considerable en sus libros y a sus aventuras. Pero todo esto estaba escrito en tercera persona, basado en una mezcla de hechos, rumores y cosas que se habían oído.

Tomé la determinación de convivir con él una temporada. No obstante, fue algo completamente intangible. Fui en tren hasta Chicago hasta que finalmente lo encontré. Me sorprendió que no tratara de evadirme. Cuando lo saludé se presentó como un amigo. Puedo imaginar como la policía de los dos continentes debería haber tirado de sus cabellos cuando el estaba probando cosas nuevas en sus mejores días.

Lejos de encontrarme con un hombre lleno de superficialidad, descubrí que tenía realmente una gran inteligencia. Una de esas inteligencias que conocen la naturaleza humana. Al respecto, él estaba muy por delante de algunos de nuestros psicólogos más célebres. Podía medir a un hombre y analizar en pocos momentos sus reacciones y darle la oportunidad en determinadas circunstancias.

El trato que me dió Kid me sorprendió por su conocimiento de los asuntos del mundo. No solo cuidaba los pequeños detalles sino que incluso hacía recepciones en casa y cuando estaba fuera. Tenía también unas fuertes opiniones acerca de la vida. Nunca estaba indiferente respecto a algo; él estaba a favor de algo o en contra.

Alguna de sus opiniones han sido producto de las entrevistas en la historia de su carrera. Pero, en lo principal, se han escrito cosas para entretener al lector. Os contaré y presentaré a Mr. Weil de la manera que él se veía a si mismo y lo que me transmitió, una persona llena de alegría.

Espero que disfrutéis leyendo los asuntos de Yellow Kid. ¡Pero no tratéis de imitarlo!

Chicago, Illinois
W. T. Brannon
1 de enero de 1948


Texto extraído de la autobiografía del maestro de estafadores de América "Yellow Kid" Weil.
ISBN 978-184935021-1

martes, 21 de febrero de 2017

EL POETA J. N. HOFZINSER

De todos es conocido el lirismo que impregna todas las creaciones de este gran mago del siglo XIX. No obstante, pocos conocen la obra musical y los poemas escritos en alemán antiguo como este que me ha sorprendido gratamente al final del volumen II de la obra de Christian Stelzel NON PLUS ULTRA.

Si bien el libro está escrito por Stephen Minch, ha habido mucha gente que ha colaborado en las traducciones tanto del libro en su edición inglesa como también en la que aquí abajo se escribe en el idioma castellano. 

Quisiera desde este espacio agradecer el permiso que me han dado para publicar este poema tanto Christian Stelzel como Bill Kallush, que han sido los que han editado esta obra minuciosa y aún inacabada de J. N. Hofzinser, el gran mago vienés en el que prácticamente todos los clásicos de la cartomagia del siglo XX se han inspirado y estudiado con todo detalle.

También quisiera agradecer muy especialmente los esfuerzos en la traducción original por parte de Lisa Stelzel y Romina Ronda González. De verdad, muchísimas gracias sobretodo por vuestro tiempo.

Este poema que se transcribe a continuación, está dirigido a dos actores (Ludwig Löwe y Julie Gley)  con motivo de la celebración de Goethe el 24 de mayo de 1830.



Solo cuando el alma del poeta se manifiesta clara y abierta,
se desgarra intrépida la imagen lograda por la mente del creador,
y se transforma a sí mismo como tal a través de la palabra y el gesto,
da forma al pensamiento, y le insufla vida,
de este modo ahora las dos fantasías se consagran a la misma obra,
¡Son uno en el espíritu construido, pero de forma doble!
Amistosa asiente la muerte a la representativa y bella perfección,
Desde el espacio inmortal, os ordena batir palmas,
Y, no engaña al ojo, hace benévolas reverencias con la derecha
Hacia el templo, que asciende dorado: -
El interior se hace ahora más claro, y veis, fluyendo de la luz,
que luce seria la diosa que bendice la sala,
Ella es la verdad celestial, la consagración de cada obra de arte,
¿Y la mano del poeta os lleva a señalarla?
¡Entrad, aquellos que con coraje aspiráis al propósito de las artes!
¡Una seña de Goethe es también una orden para la diosa!
Y mientras os halléis en órbita de lugares santos,
¡Os sonreirán las musas y brotarán por vosotros los laureles!

J. N. Hofzinser             



Yo, por mi parte, solo me queda recomendaros, después de mi larga experiencia en el mundo de la magia, que no os perdáis la oportunidad de tener en vuestra biblioteca la colección de libros NON PLUS ULTRA y de estudiar a fondo a Johan Nepomuk Hofzinser.

Hasta el próximo mes os saluda magi-cordialmente,

F. Amílcar Riega i Bello

sábado, 21 de enero de 2017

EL ATENTO MIRAR DEL ESPECTADOR

("Ahí está vivo aún hermético en su poder enquistado en la tierra removida del presente".)

Tal y como entiendo yo la magia, o sea, en términos de movimiento surrealista en un retrato o semblanza de mi mismo. Pero por un pasadizo secreto vemos como, dando una valoración del surrealismo no se habla solo de la magia sino del mago en sí mismo.

Poniendo una  imagen muy simple, a través de una interpretación de un movimiento artístico, se utiliza este como telescopio para mirar al creador, y como fonendoscopio, para buscarse a sí mismo. Esta frase, que es verdaderamente un poema, entra dentro de nuestro arte la magia. Ese telescopio (y he empleado este instrumento porque pienso que los mundos interiores de nuestro otro yo son demasiado remotos, o así se nos aparecen, como las estrellas para el observador del firmamento), permiten ver lo inexplorado de tu interior. De forma que el mago traspasa el surrealismo para iluminar el proceso creativo de un juego, como si se injertara en este. Desde este injerto nos esclarece lo que siente, y lo que siente pasa al pensamiento tanto del mago como del espectador. Este es el punto de arranque del crear: se crea porque se ha visto.

Es como si el mago dijera, no del movimiento surrealista, insisto, sino de la seducción entre el mago y el público de una manera corpórea: "Vedlo, ahí está el conflicto."

En primer término tenemos una representación visual. El tejido del pensamiento todavía no se ha puesto en marcha; tampoco el mundo emotivo. Pero una vez visto, una vez visualizado, entra ya de forma arrolladora la afectividad y la mente. La visualización del mago ha movilizado complejas combinaciones de la vida interior de su ser, el fruto de esta combinación es la palabra y la presentación del juego.

Hay que estar vivo, emotivamente hablando. Y es un estar vivo muy peculiar, porque vibra dentro del sentimiento creador, sentimiento que adquiere entidad propia (aunque yo entiendo el mundo emotivo más como estructuras complejas, que como sentimientos aislados), el cual es la combinación de emociones y sensaciones, inseguridades y certezas, brumas y claridades. Al hablar de sí mismo, el mago ya no es injerto del propio juego, ha salido de él. En esta personificación del mundo surrealista, hay como una intención de interpretar una cosa, cuando se quiere interpretar otra, lo que puede ser una clave de la creación por medio de la actuación en sí misma.

Pero inmediatamente vuelve a su situación de injerto. Cuando se interpreta de manera hermética, ya está de nuevo dentro del pensamiento del mago. ¿Por qué hermético? ¿Por qué esos movimientos y no otros? La expresión en forma de poema visual le lleva al mago a la verdad, que es su verdad. El hermetismo implicaría, psicologicamente, una cierta congelación de lo afectivo (como si los movimientos en tránsito en un juego de una estructura emotiva a otra, que constituye el mundo emocional, se interrumpiera por un momento) y un estado de vacío de la mente. Ello nos lleva a una característica fundamental de la mente creativa: una curiosa y sorprendente frialdad de témpano (a niveles mentales), conviviendo, internamente, con una desbordante afectividad. Pero no hay disociación: la mente se moviliza gracias al caudal afectivo y este mecanismo es uno de los ángulos de la creación del juego de magia. Así pues, la emotividad mueve la mente pero luego parece dejarla sola, autónoma.

Es necesario en todo trabajo de introspección agolpar un conjunto de ideas, y después poner orden para que las piezas encajen y después de esto, retocar los pequeños detalles que es donde reside el verdadero arte en sí mismo.

"El arte está hecho de pequeños detalles, aunque los pequeños detalles no hacen el arte"