lunes, 21 de enero de 2019

LIBRO - EL ENFILE



"En el principio, los magos crearon el enfile por debajo y vieron que era bueno. Muchos años después, crearon el enfile por encima y vieron que era muy bueno."


Pero muchos magos en las décadas recientes, ignorando la sabiduría de muchos maestros del pasado, percibieron el ENFILE por encima y por debajo como técnicas pasadas de moda, y fueron sustituidas por modernas técnicas que inventaron. No podían estar  más equivocados. El ENFILE por encima y por debajo permanecerán como las más fuertes y más versátiles técnicas con cartas nunca inventadas.

MAGIC CHRISTIAN, después de haber estudiado la magia del legendario J. N. HOFZINSER durante más de 20 años y haber probado en miles de actuaciones ante público y magos, conoce el valor de estas técnicas. Las usa constantemente para crear magia impactante. Probablemente es el único mago en siglos que ha aportado variantes al ENFILE por debajo; y que ha expandido por completo ambas técnicas, el ENFILE por encima más allá de cualquier cosa soñada. Con sus manejos y variaciones de estas técnicas, una o varias cartas, juntas o individualmente, pueden ser cambiadas secretamente con cualquier carta de la baraja, sin que parezca que te has acercado al mazo.

El fruto de muchos años de estudio, trabajo e innovación, se explica en gran detalle en el libro "THE TOP CHANGE". En este libro aprenderás todas las herramientas necesarias que pueden elevar tu cartomagia al nivel de la excelencia. Estás a punto de entrar en la corte real de la cartomagia en la cual reina el monarca.

El libro en cuestión, escrito en un inglés muy accesible, te permite tener conocimiento de las múltiples variantes que nos ofrece CHRISTIAN STETZEL. Ilustrado con más de 200 fotografías, el exquisito mago vienés nos ofrece ingeniosos métodos, así mismo como la filosofía inherente a las propias técnicas que se están utilizando.

En este mismo libro, también se ofrece una breve historia del ENFILE y se demuestra que no es lo mismo cambiar una carta que el concepto fundamental que pretende inculcar y que es el hecho de que en el ENFILE hay que dar la sensación, en la percepción de la mente del espectador, de que la carta nunca se ha acercado a la baraja. Hecho fundamental del porqué el ENFILE tiene esa fuerza e impacto emocional. Si no se entiende esto, no se puede entender la preferencia por un ENFILE en lugar de otras técnicas sustitutivas.

Es un libro que prácticamente puede leerse en un día, pero para asimilar las técnicas y conceptos de referencia, puedes tardar años. Si ya utilizas el ENFILE por norma en tus actuaciones, sabrás de lo que te hablo. Si perteneces a la nueva generación de magos que prefieren el DOBLE LIFT para cambiar una carta, este libro sencillamente  no es para ti. La concepción técnica es diferente y aunque el DOBLE LIFT es muy útil y cómodo, nunca llegará a tener la fuerza, en la mente de los espectadores, como la tiene el ENFILE.

Te recomiendo que leas con baraja en mano este libro encarecidamente, puesto que se trata de una joya que puedes conseguir por poco dinero y, si eres profesional de la magia, podrás sacarle mucho partido en tus actuaciones a diario.

"Publicado en tapa dura por HERMETIC PRESS y que consta de 173 páginas"

Hasta el mes que viene os saluda magi-cordialmente.

Francesc-Amílcar Riega i Bello


viernes, 21 de diciembre de 2018

ALGO SOBRE TEORÍA DE LA MAGIA

Muchas veces me han preguntado porque gasto mi tiempo estudiando teoría de la magia. También muchas veces me han preguntado porque mi magia es buena. Siempre he respondido que mi deber es trabajar muy duro para conseguir esto. A veces me han sugerido que practique mimo. También me han dicho que aplique técnicas de teatro a lo que yo hago. Y algunos me han dicho que yo aplico psicología a este respecto. Para mi, la respuesta correcta es que yo estudio teoría de la magia y la aplico a lo que yo hago. Esta es la razón del porqué mi magia parece buena.

No conozco otra manera de estudiar la magia. Cuando alguien se prepara para hacer algo, ¿no debería intentar entender algo del porqué lo hace? Comprender implica desarrollar una teoría del como la cuestión del efecto funciona hasta que estás a punto para hacerla en público.

Entonces, ¿qué haces para estudiar la teoría incluida? Esta parte empieza por mirar con respecto a esto. El primer punto aborda la secuencia de pasos en una unidad básica de engaño. La gente siempre piensa de la magia que es un arte visual. Los pasos que diré al final sugieren que esto no es cierto. La filosofía presentada es tal como la ilusión se interpreta. Luego, el público debe rebobinar sus memorias y considerar cada parte de la ilusión. De la misma manera concluyen si ellos vieron magia o no. De hecho, la magia ocurre en sus mentes cuando ellos revisan lo que han visto.

Una parte crítica del engaño mágico es como el artista etiqueta las partes de la magia cuando son interpretadas. Por ejemplo, cuando el mago hace un movimiento para conseguir un efecto, el mago etiqueta tal acción como no importante. Entonces, cuando la magia está a punto de ocurrir, el mago etiqueta esas acciones como importantes y sugiere cuando la magia va a suceder. 

Yo divido en cinco fases la consecución del objetivo técnico:

1-. Aprender un nuevo movimiento lentamente y con confusión.
2-. Poner atención para que el movimiento pueda ser bien realizado.
3-. Mientras se repite el movimiento, intentar que los vicios no se repitan más y más.
4-. Gran frustración y aburrimiento experimentando mientras se hace el movimiento.
5-. El movimiento se hace divertido y no quieres parar.

Hasta el próximo mes amig@s.

Francesc-Amílcar Riega i Bello

miércoles, 21 de noviembre de 2018

DESAFÍA A TU MENTE

¿Dónde he dejado las llaves? ¿Cómo se llama esa famosa cantante? La cita con el médico, ¿cómo he podido olvidarla? Tiene el firme propósito de poner más atención, de ser mas observador y de disfrutar de una capacidad de retención mayor sin que consiga grandes progresos que se trasladen a su realidad inmediata. Cada episodio de olvido le hace pensar si realmente está usted ante los comienzos de un grave problema de memoria o ante la degeneración de sus redes de interconexión neuronal. No nos inquieta razonar mal, pero en cambio se nos hace insoportable recordar mal.

La evolución diaria de la sociedad moderna le obliga constantemente a estudiar y aprender, le obliga a reciclarse a perpetuidad. Constantes pruebas a las que sometemos nuestras redes neuronales, y que solo un cerebro entrenado en su capacidad de interconexión y asociación neuronal podría sacar adelante con solvencia. Es fácil que surja en un cerebro poco habituado al entrenamiento la fatiga, la falta de concentración dando paso al agotamiento y al agobio causando grandes desgastes, aflorando la ansiedad y el bloqueo mental.

Le será de inmensa ayuda contar con un cerebro ejercitado en las técnicas de neurogimnasia moderna. En resumen, nos interesa mucho nuestra memoria, y podemos mejorar y optimizar su funcionamiento mediante una serie de ejercicios de complejidad progresiva.

La gimnasia cerebral le permitirá desarrollar su potencial neurocerebral. En aspectos cotidianos, reducirá sus olvidos, memorizará números y citas, en fin, participará activamente en el aumento de sus recursos personales. Activará su cerebro manteniendo sus células en un estado de actividad óptima devolviéndole la motivación y las ganas de agilizar sus facultades intelectuales.

La atención es uno de los factores primordiales de la memoria, prestar atención significa focalizar la energía del cerebro en un determinado tema, indispensable para la consolidación de un recuerdo. Prestamos atención a lo que nos interesa. Existe una estrecha relación entre el nivel de motivación hacia un tema que capitaliza nuestra atención con el aumento de la actividad neurobiológica de nuestro cerebro. Una mente motivada facilita el registro y recuperación de la información. Si la información que le llega le interesa, permanecerá concentrado, será capaz de abstraerse del ruido ambiente o de cualquier otra interferencia capaz de distraerlo de su actividad intelectual. Del exterior recibimos una serie de informaciones procesadas por los órganos sensoriales, así podemos hablar de memoria visual, auditiva olfativa, gustativa y táctil. Estas diversas informaciones las recibimos combinadas, y nuestro reto será mediante la memoria lógica o asociativa crear aptitudes para memorizar analogías, establecer relaciones y construir asociaciones. El papel de la gimnasia cerebral consiste en estructurar y organizar las informaciones aportadas por los órganos sensoriales. Con técnicas de exploración cerebral la ciencia ha descubierto que la actividad de las células cerebrales aumenta mediante la estimulación cognitiva a través del ejercicio mental.

El término imagen mental designa lo que usted tiene en su cabeza cuando se representa la realidad, cuando recuerda un determinado hecho o persona, o cuando piensa. Las imágenes mentales constituyen sus recursos de memoria, como piezas de un coche o partes de una casa. Sus recuerdos funcionan y se construyen mentalmente a partir de imágenes mentales. Mediante una serie de ejercícios para el  entrenamiento neuronal usted puede aprender a representar en la mente la realidad creando un fuerte proceso cognitivo con visualizaciones y asociaciones vinculadas al almacenamiento y recuperación de la información.

Use sus capacidades cerebrales o piérdalas. Según este eslogan de la gimnasia cerebral, cualquier individuo puede verse afectado por la pérdida de facultades mentales. Con una serie de ejercícios nos preocuparemos por desarrollar y mantener nuestro potencial cognitivo.


Francesc-Amílcar Riega i Bello.

¡Hasta el próximo mes, amig@s!


domingo, 21 de octubre de 2018

ORÍGENES DE LOS ENIGMAS

Los enigmas forman parte de la experiencia humana y trascienden todas las barreras culturales. Cada país del mundo tiene sus enigmas, y probablemente haya sido así desde el momento en que la humanidad tuvo capacidad de raciocinio. Enfrentada a lo desconocido, nuestra curiosidad natural nos empuja a encontrar algún tipo de solución. Cuando sabemos que el misterio se nos ha planteado como una prueba, la urgencia por resolverlo -para probarnos a nosotros mismos- se hace casi insoportable


La deducción es probablemente el instrumento singular más importante del ser humano. La capacidad para razonar y teorizar (para conectar causa y efecto en un modelo del mundo) nos ha elevado desde las cavernas primigenias hasta nuestra actual sociedad de las maravillas. Sin ella, no habría progreso tecnológico ni comprensión real de los demás ni lenguaje escrito.. ni humanidad. Nuestra capacidad para razonar de manera lógica es la principal cualidad que nos separa del resto de los animales. Tal vez por eso nos resulta sorprendente que encontremos placer en ejercitar esa capacidad.

Los enigmas nos dan la posibilidad de entrenar la musculatura mental. Y no es una metáfora; en muchos sentidos, es una descripción del modo en que trabaja nuestra mente. Empujemos nuestra mente hasta el límite, y el poder de nuestro cerebro se fortalecerá, se hará más flexible, más rápido: se pondrá en forma. Ignorémosla, y se hará más débil y blando, exactamente como ocurre con el cuerpo. Los recientes descubrimiento científicos han puesto de manifiesto que el cerebro realmente responde al ejercicio mental, y la resolución de enigmas y acertijos puede ayudar incluso a paliar los efectos de enfermedades como el Alzheimer.

Los paralelismos entre el ejercicio físico y el mental son incluso más profundos. Al igual como sucede con el ejercicio físico, el mental nos proporciona una sensación de logro, mejora nuestro humor y puede resultar muy placentero. Las hazañas en la resolución de enigmas y el pensamiento lógico pueden suponer una distinción de estatus, similar a la de un atleta. Desde hace muchos siglos, en China y Japón la agilidad mental se considera un deporte de competición que requiere gran habilidad, y algunas de sus grandes estrellas están alcanzado la fama.


Un repaso histórico de los enigmas

Del mismo modo que se pueden encontrar enigmas en cualquier parte del mundo, también se encuentran en los registros arqueológicos de todas las culturas antiguas de las que tenemos restos de cierta entidad. Los enigmas están tan extendidos en el tiempo como lo están en el espacio. Los instrumentos matemáticos con mayor antigüedad que han sido descubiertos hasta la fecha son, en realidad, anteriores a los manuscritos auténticos más antiguos que se han encontrado. Dichos instrumentos son un conjunto de tallas que tienen la forma de los llamados sólidos platónicos, y se han fechado en 2700 a. C. Cada uno de ellos es una figura tridimensional compuesta a partir de un cierto número de polígonos regulares idénticos en dos dimensiones. Solo existen cinco sólidos platónicos, de los cuales el más conocido es, con mucho, el cubo. Como es obvio, las tallas no tienen leyenda alguna grabada, por eso no sabemos con certeza como se utilizaban, pero resulta revelador que sean anteriores al lenguaje escrito, hasta donde sabemos.

El enigma más antiguo identificado hasta la fecha, tiene su origen en la antigua Babilonia, y data de alrededor de 2000 a. C. Se trata de calcular la longitud de los lados de un triángulo. A partir de esa fecha, el registro de los enigmas conservados aumenta vertiginosamente. El Papiro de Rhind es un antiguo acertijo egipcio que, se supone, procede de la misma época aproximadamente. Unos 100 años más tarde se hicieron  populares las misteriosas Jarras Fenicias, que requerían de cierto grado de pensamiento lateral tanto para llenarlas como para beber de ellas. Hacia 1200 a. C., durante el largo y tedioso asedio de Troya, se inventaron los dados, si damos crédito a las leyendas.

Una moda, bien documentada, de enigmas y adivinanzas de pensamiento lateral y deducción lógica, se extendió por la Grecia de la antigüedad a partir del Siglo V a. C. y duró varios cientos de años. Pasó a la Antigua Roma en forma de trabajos de matemáticas avanzadas y lógica. Los chinos inventaron los acertijos de cuadrado mágico alrededor de 100 a. C., y les dieron el nombre de "Lo Shu", mapas de río. A este lo siguieron otros avances chinos en el campo de las adivinanzas, entre ellos los primeros juegos de anillos de acertijos interconectados alrededor del 300 de nuestra era, el juego de la serpiente y escaleras, aparecido hacia el año 700, y las primeras versiones de los naipes en 969, con el mazo de cartas confeccionado para el Emperador Mu-Tsung. Sin embargo, tenían poco que ver con las actuales barajas. Las que nosotros conocemos vinieron, casi con toda seguridad, de Persia alrededor de 100 años más tarde, y las trajeron a Europa los marineros españoles.

El juego tradicional de El Zorro y los Sabuesos surgió en Escandinavia alrededor del Siglo XII. Pese a los rumores que le atribuyen una gran antigüedad, el Tangram (uno de los acertijos más famosos de China) no se conoció hasta 1727, lo cual lo convierte en una innovación relativamente reciente. A partir del Siglo XIX, a medida que se empezó a configurar una auténtica economía global, los acertijos se convirtieron en un negocio significativo y proliferaron en todo el mundo. Entre los más famosos están el juego del Tres en Raya, inventado en 1820 por el padre de la computación moderna, Charles Babbage, y la adivinanza de las Torres de Hanói de Lucas, de 1883. Sin embargo, el que conquistó realmente el mundo (ni siquiera el Cubo de Rubik, de 1974, ni el Sudoku de Howard Garns, de 1979, han tenido un impacto semejante) fue el crucigrama, creado en 1913 por Arthur Wynne. De todos modos, no dejan de aparecer constantemente nuevos acertijos, y si de algo se puede estar seguro es de que el próximo que asombrará al mundo está a la vuelta de la esquina.


TIM DEDOPULOS
dedopulos@gmail.com


He considerado oportuno incluir la introducción de este libro de Enigmas y Juegos de Ingenio por su documentado estudio y concepción del misterio en el que se incluye una nueva referencia sobre el origen de los naipes.


Atentamente.

Francesc-Amílcar Riega i Bello

viernes, 21 de septiembre de 2018

PARA EMPEZAR CON BUEN PIE

Como es normal en cualquier obra que lleve el nombre de Dai Vernon, la cartomagia recopilada en este libro es de la mejor calidad, pero el esfuerzo de todos los que hemos colaborado para producirlo habría sido en vano si toda esta magia nunca transcendiese estas páginas. Por esa razón queremos dedicar este capítulo a ofrecer recomendaciones que ayuden al lector a transformar la palabra impresa en magia práctica.

Los magos son los primeros que reconocen que gran parte de toda la magia que aparece en los libros no se aprecia hasta que quizás alguien hace el esfuerzo de dominar un efecto concreto y se lo muestra a otros. Es entonces cuando el clamor empieza. "¡Maravilloso! ¿Dónde lo puedo comprar?", es lo que preguntan. Y casi siempre lo más probable es que quien pregunta posea el libro en el que se encuentra el efecto.

Cuando se procede a escribir la explicación de un juego resulta casi imposible encontrar palabras o expresiones que transmitan inmediatamente una imagen clara. Por más cuidado que uno ponga, el hecho de convertir algo visual en un montón de palabras produce a primera vista una impresión equivocada. Incluso explicar una maniobra sencilla que se ejecuta en unos segundos a menudo lleva varios párrafos, y cuando uno mira el conjunto de palabras, la mente imagina dificultades. Sólo cuando se estudia la explicación con detenimiento se empieza a disipar la niebla y se aprecia la simplicidad.

Somos conscientes de las dificultades que tienen muchos para aprender magia con libros, y por eso hemos intentado facilitar la tarea lo  máximo posible explicando todo lo que hace falta saber. Obviamente, hemos dado por sentado que el lector sabe manejar una baraja y que conoce lo elemental en materia de cortes, mezclas, etc,,  pero a partir de ahí no hemos escatimado detalles. No hay nada más molesto que leer "usa tu método favorito" cuando ni siquiera conoces uno, o que una explicación te remita a un libro que no posees. Tales prácticas son permisibles y convenientes en obras dirigidas a especialistas, y ciertamente no censuramos su uso, mas en un un libro que esperamos llegue a todos los magos, sentimos que hace falta más. Nuestra intención ha sido imitar lo más posible una clase particular, y para ello nos hemos ayudado de fotografías y dibujos. Aun así, para asegurarnos de que el texto era correcto y completo en sí mismo, le entregamos el borrador a Fred Lowe sin las fotografías. Su cometido consistió en hacer cada juego a partir de la explicación. A raíz de ello tuvimos que introducir ciertos cambios para aclarar el sentido de algunos pasajes.

Con esto sólo queremos que el lector sepa que toda la información que necesita está en el texto y que no hemos ahorrado esfuerzos para presentarla de la manera más clara. Por eso, puedes avanzar con total confianza.

A la hora de aprender, uno de los incentivos más importantes es saber que lo que se logre con el esfuerzo merecerá la pena. A este respecto podemos afirmar con convicción que el material contenido entre las pastas de este libro es cartomagia de primera clase, práctica, amena y probada ante público. Todos los efectos son creaciones del propio Dai Vernon o cuentan con su aprobación. Eso es lo que te garantiza que el tiempo que inviertas en dominar los efectos y en presentarlos te será recompensado con creces.

Cuando uno es consciente de que el material que estudia es el mismo que están presentado los mejores magos del mundo, la reacción natural es preguntarse si quizá no quedará más allá de la propia capacidad. No sería justo, ni desde luego bueno para los lectores, escatimar esfuerzos, pero podemos afirmar sin temor a equivocarnos que siempre y cuando uno esté dispuesto a ensayar, cualquiera con una inteligencia y una habilidad normales puede presentar lo que aquí se explica. Algunos pases y rutinas son  más fáciles que otros, pero, salvo contadas excepciones, no hay nada que pueda considerarse realmente difícil. Incluso en los casos de mayor dificultad, todo es cuestión de ensayo: el éxito es el premio inevitable del que está dispuesto a esforzarse; de eso puedes estar seguro. Lo único que explica que una persona normal sea capaz de hacer lo que otro no puede es la cantidad de esfuerzo que ha invertido en ello. Dicho de otro modo: el verdadero secreto es el ensayo, y aquí nos puede ser útil distinguir entre ensayo productivo y no productivo.

A menudo la lección se aprende mejor cuando a uno se le dice lo que no tiene que hacer, sobre todo si se pueden ver o ilustras las consecuencias del procedimiento equivocado. Para explicarlo, veamos por ejemplo, primero, lo que ocurre a veces cuando alguien decide aprender y ensayar un juego de magia y, después, las tentaciones, distracciones y dificultades contra las que hay que protegerse.

Imagina que te acabas de comprar un libro que encuentras en él un efecto de esos que hay que presentar. Pero antes tienes que aprenderlo y ensayarlo. Cuando llega el momento, vas a la página en concreto y empiezas a leer. Digamos que se trata de un juego de cartas. Obviamente, vas a necesitar una baraja, y es aquí donde empiezan los problemas. Abres un cajón para sacar las cartas y encima de ellas ves una cuerda que te hace acordarte de aquel juego que Jorge te hizo la otra noche en el club de magos. Dijo que lo había sacado del Greater Magic. Vas a la estantería y coges tu ejemplar de Greater Magic. Al pasar las páginas para llegar al juego, ves una ilustración de un pase con bolas de billar que llevas mucho tiempo queriendo practicar. Vuelves al cajón y hallas tres bolas, pero te falta la cascarilla, por más que buscas no consigues encontrarla. Pero has encontrado esos dos pañuelos de colores que vendrían estupendamente para ese juego viste por la televisión la otra noche. Y a propósito de televisión: ya va a empezar ese programa que no te querías perder... ¿Hace falta que sigamos? ¿Exageramos? Bueno, quizá un poco, pero uno puede pasarse la noche entera sin haber hecho nada que mereciese realmente la pena. La magia es algo fascinante y a menudo el entusiasmo se convierte en nuestro enemigo si no sabemos controlarlo.

La solución es ser disciplinado y eliminar las tentaciones y distracciones que nos hacen malgastar el tiempo. Si puedes, métete en una habitación en la que sepas que vas a estar solo, lleva nada más que los artículos que vayas a necesitar, por ejemplo las instrucciones y una baraja, y siéntate a una mesa que no tenga nada encima. Proponte estudiar y practicar un juego (y sólo uno). Sé disciplinado y concéntrate. Muchos magos profesionales siguen este procedimiento, pues se han dado cuenta de que uno tiene que poner toda la atención si quiere obtener resultados. Cuando estaba de gira, el doctor Elliot solía reservar dos habitaciones en cada hotel. A petición suya, una de ellas, que utilizaba sólo para ensayar, tenía que tener una mesa, una silla y poco mobiliario más; así podía dejar en la otra todo lo que necesitaba para el día a día y retirarse a la habitación de ensayo, donde nada lo distraía. Otra de las reglas que se imponía era practicar todos los juegos tanto de pie como sentado.

En El libro de Dai Vernon, Dai Vernon decía lo siguiente a propósito del ensayo: "¿Por qué tanto gente tiene miedo a ensayar? El ensayo debe ser, y es, algo placentero, puesto que de su mano llega el placer y la satisfacción del logro. El logro resulta gratificante para todos, y es el ensayo lo que hace que uno termine alcanzando cosas que merecen la pena, tanto para uno mismo como para los demás. Si la habilidad y el ingenio se adquiriesen gratuitamente, de poco servirían. ¿Te puedo proponer un experimento? Cuando quieras, quédate a solas y ponte a mejorar una técnica o un pase que hayas aprendido. Juega con él, intenta mejorarlo incorporando tus propias ideas. Persiste; te sorprenderá ver cómo vuela el tiempo. Al final, los progresos que has hecho te producirán un extraordinario sentimiento de satisfacción. Lo que consigas, por poco que sea, y por ser fruto del ensayo, siempre resultará gratificante; eso será lo que haga del ensayo algo placentero. Quienes sean incapaces de encontrar placer y satisfacción en el ensayo y no estén dispuestos a invertir el tiempo, la reflexión y la energía necesarios por considerarlo fastidioso, sepan que la magia no es para ellos. Más vale que se busquen otro  pasatiempo".

Cuando ensayes, no quieras ir demasiado deprisa. Ve paso a paso y comprende todo bien antes continuar. Ten las cartas en la mano y ensaya los pases como están explicados. Querer avanzar con demasiada rapidez confunde al cerebro y retrasa el progreso. Al leer una explicación por primera vez, parece que hay que seguir un montón de instrucciones complicadas y memorizar largas secuencias de acciones, pero si se va entendiendo la rutina por partes, el plan general se aclara y las piezas del rompecabezas comienzan a encajar. De hecho, el orden y la finalidad de las acciones se recuerdan más fácilmente, ya que éstas se suceden en una secuencia lógica.

Estudia el texto junto con las fotografías teniendo en cuenta que en algunos casos ha hecho falta colocar las manos en posiciones no del todo correctas para que la cámara pudiera captar el detalle de lo que se quería mostrar. Al probar con las cartas en la mano lo corregirás tú solo.

Las mejores barajas para este tipo de magia son las que tiene una orla blanca por el borde del dorso; las que no la tienen no convienen. Cuando hay que levantar o mover dos cartas como una sola, la orla blanca ayuda a camuflar cualquier pequeña irregularidad en caso de que no estén perfectamente cuadradas.

Las cartas deben estar fabricadas en cartulina flexible pero elástica, de  modo que puedan recuperar su forma original aunque las dobles al manipular. Las cartas de buena calidad se deslizan una a una fácilmente y con suavidad al abrir la baraja entre las manos. Las de algunas marcas baratas son gruesas, se pegan al hacer extensiones o abanicos y dan problemas cuando se quiere levantar con limpieza sólo una.

No te compliques las cosas usando cartas de mala calidad; paga un poco más y no intentes ahorrar trabajando con la misma baraja hasta que esté inservible. Incluso las cartas de mejor calidad pierden sus propiedades con el uso prolongado.

Al principio procura que las propias cartas te ayuden. Después, cuando hayas adquirido la habilidad y la confianza suficientes, podrás manejar cartas que no sean del todo ideales, pues para entonces ya serás capaz de superar las dificultades que te presentarán algunas barajas prestadas.

No practiques mucho tiempo sin hacer un descanso. Las manos se fatigan pronto al ejecutar movimientos a los que no están acostumbradas. Si te sudan las manos, parar de vez en cuando te ayudará a remediarlo y evitará que se ensucien las cartas.

Como regla general, conviene ensayar siempre con barajas de tamaño normal. así uno está siempre preparado para trabajar con ellas en caso de que para el juego en cuestión haga falta o sea mejor usar cartas prestadas. De este modo pasar de utilizar una baraja normal a utilizar una de tamaño de bridge no supondrá dificultades, mientras que si uno se acostumbra a trabajar únicamente con cartas pequeñas tendrá problemas cuando sólo disponga de cartas de tamaño normal.

Tanto Dai Vernon como el resto de los magos cuyas rutinas se recogen en los libros han dedicado mucho tiempo de estudio, reflexión y ensayo para alcanzar el resultado final. Con esta idea en mente, esté el lector seguro de que todas las acciones tienen su razón de ser y, por consiguiente, lo mejor es probar las rutinas tal y como vienen explicadas. No obstante, conviene recordar que lo importante es que resulten amenas, y que las técnicas son sólo elementos secundarios pero necesarios. Si un pase te da problemas o prefieres otro que conoces y que sirve para lo mismo, no hay ningún inconveniente en que modifiques la rutina para adaptarla a ti. Más tarde o más temprano uno siempre acaba por querer aportar algo propio a lo que hace, y mejor que sea así, porque además de la satisfacción que te reportará tu propia originalidad, todo que uno hace según su propio estilo siempre queda más natural.

Citando de nuevo a Dai Vernon; "Sé natural. A lo que me refiero es a ser 'tú mismo'. Mira a cualquier mago bueno y date cuenta de lo cómodo que se siente al no estar haciendo cosas que no le son naturales. No intenta ser Cardini, Slydini o ninguno de los otros "grandes". A lo mejor ha aprendido un montón a base de ver a otros artistas y leer sobre ellos, pero ha adaptado los juegos para que le sienten como un guante. Será un maestro en los juegos que ha adaptado para sí mismo y no intentará hacerse encajar dentro de juegos pensados para otros. Cada una de las acciones que lleva a cabo le es propia, le es natural. Si coge un objeto para hacer que desparezca, no lo hace teniendo en cuenta sólo la posición requerida para el pase en cuestión, sino que habrá modificado la técnica de manera que al cogerlo como a él resulta natural le quede en la posición correcta para hacerlo desaparecer.

"Habrá muchos a los que les cueste entender qué quiero decir cuando digo que hay que ser natural. Es muy importante que las acciones que se lleven a cabo al ejecutar una técnica sean naturales, pero ser natural también significa ser uno mismo. Si cuando trabajas tu estilo es informal, trabajarás como te sientas, sin intentar imitar a nadie a menos que esté interpretando un papel. No hay que entender esta naturalidad en un sentido restringido, sino amplio. Hay que aplicarla a todo, no sólo a las técnicas, sino a cualquier cosa que se haga."

Como dijimos al principio, hemos incluido este artículo con el fin de ayudar al lector a extraer el máximo provecho y disfrute de la magia que encontrará en los libros. Los veteranos entusiastas de la cartomagia ya conocen todo que hemos dicho, así que si por ellos fuese habríamos suprimido este artículo. Quizá la mayor lección que se puede aprender es a disfrutar aprendiendo. Cuando uno siente placer y satisfacción la primera vez que consigue algo que merece la pena a fuerza de practicar, ha ganado la primer batalla. A partir de ahí ensayar resulta tan agradable como cualquier otro aspecto de la magia, y será ensayando como conseguirás que los juegos de los libros salgan de sus páginas para entrar en tus actuaciones.

Hasta el próximo mes amig@s.

Francesc-Amílcar Riega i Bello

Texto extraído de la versión castellana, publicada en el año 2006 por Editorial Páginas, del libro de Dai Vernon "Ultimate card secrets" y con el consentimiento, de Laura Avilés, propietaria de los derechos de autor en castellano.

PD; Los que no tengáis esta tetralogía de Dai Vernon, os aconsejo que la compréis cuanto antes, pues quedan pocos ejemplares a la venta. Interesados dirigirse a: www.librosdemagia.com

martes, 21 de agosto de 2018

UNA ENTREVISTA MUY PERSONAL

La entrada de este mes pretende ser un ensayo con la finalidad de intentar conocerme más a mi mismo y, es por eso que le he pedido a mi mujer Carme (que me conoce de hace bastantes años) que sea la que me haga las preguntas tanto a nivel artístico como personal para ver cuales son mis defectos y mis cualidades, he intentar mejorar en la medida de lo posible, creando más armonía en lo que respecta a mi persona. 

Vamos pues con esas preguntas.

-¿Cuál es tu mago preferido?

Mi mago preferido, por lo que he leído, es J. N. Hofzinser. Ahora bien, de los magos que he podido ver en directo, el único que siempre me ha emocionado cuando lo he visto, aún ha pesar de no ser la primera vez, fue René Lavand (e.p.d.).

-¿Qué opinas del uso de las nuevas tecnologías en la magia?

Es una buena pregunta y no precisamente de fácil respuesta. Pienso que mientras que el público no perciba que estás utilizando esa tecnología vale la pena invertir tiempo en el efecto, que es lo que realmente importa al público. De la misma manera que sí me preguntaras que prefiero, o un juego técnico o uno automático, no debería percibirse el tipo de método que estás utilizando. No obstante, cuando un juego tiene cierta dificultad, el subconsciente del espectador nota que estás haciendo algo difícil y, en la mayoría de las ocasiones, sabe agradecerlo con sus aplausos y reacción.

-¿Cómo ves el futuro de la magia de cerca?

Pienso que cada vez somos más puristas en los métodos y rebosamos más ingenio, que es de lo que se trata para que la creatividad de los magos se active y seamos más ingeniosos. Aunque lo realmente importante es que la juventud que hoy en día despunta un poco, sabe perfectamente que una de las cosas más importantes es crear su propio estilo. Caminar en este sentido es lo que favorece la evolución como persona y enriquece a la magia como arte.

-Al hablar de ser más purista en los métodos, ¿menos es más?

Yo creo que la frase "Menos es Más", se traduce en la magia a los recursos que se utilizan en cualquier tipo de espectáculo, pero específicamente quiero entender que se refiere a los recursos escénicos o de coreografía y no a los de composición escénica o puesta en escena.

-Para evolucionar como mago, ¿es necesario conocer la historia del ilusionismo?

A ti que te gusta la historia de la magia, sabrás sobradamente que es crucial saber en que contexto de tiempo se sitúa un efecto determinado. Esto a la hora de ejecutar el efecto ante el público, te permite conseguir lo que Ascanio definió como Atmósfera Mágica. El público indudablemente nota por los pequeños datos que das sobre el juego, si conoces o no la historia de la magia y en que medida. He visto a montones de magos realizar un efecto de escapismo que Harry Houdini no realizó nunca en vida, mencionando a priori una breve introducción de la vida de este mago. Incluso en una ocasión, vi a un mago que desenlazaba dos gomas elásticas emulando al famoso escapista.

-Te voy a nombrar a magos y dime algo de ellos: Dedih, Thurston y David Bamberg.

Dedih, aparte de ser el primer mago de la historia del que tenemos conocimiento y que perteneció a la época de la dinastía Keops, ejecutaba efectos para el faraón. Aunque en aquella época no habían magos, sino iniciados. Estos tenían conocimientos de astrología, matemáticas, religión, medicina y varias disciplinas más que les enriquecían como personas y, por lo tanto, también como magos.
Thurston, según algunos entendidos, fue el último de los grandes magos de la historia que ha existido desde la perspectiva de como transmitía su personalidad en escena y su sapiencia también en magia de cerca. Fue influido por la cartomagia francesa del Siglo XIX hasta tal punto que todo lo que hacía, incluso los magos, creían que era efectos o técnicas inéditas de él mismo. Se podría decir que era también un artesano de la magia.
David Bamberg, más conocido como Fu-Manchú, fue una persona que desde una edad temprana se vio influido por el entorno artístico-familiar, puesto que su padre era Okito y durante su infancia fue su ayudante. Más tarde fue ayudante también de Thurston y tan pronto como pudo se escapó con una buena escusa y produjo su propio espectáculo de magia recorriendo el mundo entero haciendo las delicias de los espectadores, sobretodo en Latinoamérica.

-¿Cómo te ha influido la magia en tu vida personal?

Cuando empecé en la magia, vi en esta disciplina una manera de utilizarla como vehículo social. Aunque en realidad lo que hizo fue ayudarme a superar mi complejo de inferioridad, timidez y a formarme como persona para tener más don de gentes. Posteriormente, cuando empecé a leer por pura pasión, me di cuenta de que tenia que haber una reciprocidad con la comunidad mágica que tanto me había ayudado a formarme como persona y a tener un compromiso serio con ella. Es por eso que intento aportar mi grano de arena en todos los juegos que realizo para potenciar más el efecto del juego en cuestión y adaptarlo a mi propia personalidad.

-En la magia, ¿se gana amigos o enemigos?

Creo sinceramente que si no haces bien magia te ganas enemigos y se haces muy bien magia, también. La mayoría de los magos piensan que la magia es una cuestión de competitividad, cuando en realidad, lo que yo creo es que es una cuestión de reflejar tu perspectiva de este arte con respecto a tu propia filosofía de vida. Es por ello, que los magos mas que competir, debemos complementarnos unos con otros y no tanto estar pendientes de las competiciones. Debe haber un ánimo de superación diario de cada uno con respecto a sí mismo, pero no con respecto a los demás. Y la pregunta que realmente me gustaría responder es si soy hoy mejor que ayer.

-¿Lo eres?

A ciencia cierta, no lo sé. Puesto que toda teoría u opinión debe estar basada y contrastada con el público, ya que es en sus mentes donde existe realmente la magia y como yo hace años que no me dedico profesionalmente, lo único que puedo hacer es leer y en ocasiones puntuales cuando actúo para algunos amigos intentar asombrarles, procurando por encima de todo sentirme satisfecho conmigo mismo. Como no tengo la capacidad de verme desde fuera, no puedo valorar objetivamente, ni de manera imparcial, si soy mas o menos agradable para el público ni de que manera impacta el efecto que realizo para los espectadores. Es evidente que puedo ver sus reacciones, pero no sé exactamente en que medida llego a emocionarlos para que sientan el misterio en su intelecto.
De aquí vienen los motivos de hacer ensayos como esta propia entrevista para intentar ver como la gente me ve.

Gracias Carme por ayudarme en este ensayo y por tus inquietudes para con la magia y mi persona.

Atetamente,

Francesc-Amílcar Riega i Bello.







sábado, 21 de julio de 2018

LOS BRUJOS VOLANTES CAPITULO FINAL

LA CONVENCIÓN


Del 27 al 30 de mayo de 1950


¿Cómo puedo, en unas pocas páginas estar disponible, dando una descripción adecuada de este tremendo evento en la historia de la magia, la primera convención combinada de las dos grandes sociedades mágicas en América?

¿Cómo pueden convencer mis palabras al lector dando una impresión fehaciente de esos cuatro días llenos de maravillosos entretenimientos organizados?

No hay ninguna persona que fuera capaz de ver todo lo que allí se hizo, y nosotros, los de la fiesta británica, quienes tomamos una parte activa en varios shows organizados y que tuvimos ensayos de manera que teníamos que atender solo en un determinado tiempo, por el que no nos fue capaz de ver las exhibiciones. Algunas de las actuaciones individuales fuimos incapaces de verlas del todo. Yo intentaré, sin embargo, pintar un cuadro lo mas verídico posible de la mayor cantidad de eventos posibles, los cuales fueron elaborados en la convención, y mencionaré alguna personalidad importante o relevante que hubiera actuado. Para cualquier persona que piense, particularmente en alguien, que podía tener algo de experiencia a través del transcurso de una convención, la sucesión de todos los preparativos que deben ser hechos en ella, hace que en sí misma sea obvia. Por el momento, los magos registrados rozaban los 1500 miembros cuando llegaron, junto con el ejemplar de cada uno de sus programas, bolsas y tarjetas de acreditación, no es una tarea fácil y requiere una gran atención en los detalles; no obstante, todo fue hecho meticulosamente.

Organizando las sesiones de magia de cerca, donde los mas grandes expertos en esta rama del arte podían dar demostraciones de su habilidad como todos pudimos ver, debían tener preparada la comida en cada momento por parte del comité. Joe Palen, quien fue el encargado de estos detalles, estuvo a la altura de la ocasión. Se hicieron nueve actuaciones separadas, cada miembro de la convención tenía un ticket para cada una de esas particulares actuaciones. Consecuentemente, nunca había más de 100 a 150 personas presente en cualquiera de estos shows. Nuestro propio miembro John Ramsay, siendo uno de los más grandes exponentes en este tipo de trabajo, fue capaz de actuar en cada una de las nueve sesiones. Recuerdo claramente a Goodlife preocupado pensando en esto.

"Geoffrey", dijo. "Ellos no nos pedirán posiblemente que Johnny haga las nueve sesiones de magia de cerca, al lado de todos los demás antes de que la convención empezara, porque entonces matarán a nuestro viejo amigo".

Parece que los americanos saben que nuestro John Ramsay era mejor de lo que fue capaz de hacer, puesto que no solo hizo todo lo que se le pidió, sino que dio algunas instrucciones privadas en sesiones en su propia habitación a altas horas de la madrugada.

Yo intenté atender uno de los dos shows de la tarde, impartido por los vendedores mágicos, pero solo porque Goodlife era el maestro de ceremonias y yo sencillamente, solo hice un punto de inflexión.

Fue en esta actuación que yo pude ver durante algunos días un poco o nada de Max Andrews; nuestras actividades diferentes nos habían puesto en sitios separados. De repente, sin embargo, Goodlife anunció que Max era el próximo en salir, mirando con sus ojos brillantes y dándonos una demostración de 20 minutos de los efectos mágicos que él había traído para vender. Max era un artista que no necesitaba habilidad y esta facilidad tenía que ayudarle considerablemente para vender sus productos. Yo no puedo ayudar pensando en ese momento que fue típico de Max Andrews, su energía y recursos con los cuales había preparado el vuelo a los Estados Unidos, con el objeto de incrementar sus ventas en manera de exportaciones, estaba lista para competir entre muchos vendedores americanos en sí mismos.

Viendo la bonita demostración de vendedores mágicos, me dio tiempo de visitar la exhibición del salón, donde cada vendedor tenía su stand separado. Fue ahí donde estaba el precio de las muestras más atractivas y la completa exhibición fue la mejor muestra de que era como un bazar. Ahí, estaba todo lo necesario, fue una oportunidad para Max Andrews; y fue sorprendente, lo que dio un toque de color y lo que contribuyó a hacer, considerando la restricción en la cantidad de equipaje la cual habíamos tomado del avión. Cerca había otra caseta de una apariencia similar. En la parte superior de esta había una placa con el simple nombre "Goodliffe", en el cual se encontraba una muestra de diferentes libros y su revista mágica "ABRACADABRA". El puesto en sí mismo estaba desierto, el propietario evidentemente tenía negocios más urgentes en cualquier sitio, sin duda, conectados con la gestión de la fiesta británica. Durante el entretenimiento de los vendedores, Goodliffe había anunciado que tenia un stand, o al menos el pensaba que tenía uno, porque no fuimos capaz de verle en él en ningún momento. Estoy seguro de que esta declaración era completamente cierta, aunque hecha de una manera jocosa. El nunca pudo encontrar tiempo para estar en el stand más que unos pocos momentos.

En uno de los salones más pequeños, estaba uno de los más interesantes stands de toda la convención. Estaba organizado por Ed Miller y consistía en su colección de aparatos y propiedades que una vez pertenecieron y usaron magos famosos en el pasado. Muchas entradas, pósters, trípticos y programas, con fecha de los primeros días del entretenimiento mágico, también se mostraban y fue fascinante examinar estos y proyectar la mente de uno mismo atrás hacia el tiempo en que la magia estaba en su apogeo.

Esto debe, desde luego, ser realizado conjuntamente con el entretenimiento organizado, muchos otros más eventos espontáneos se daban lugar entre estos. La palabra debería rápidamente ir alrededor de algún artista prominente que fue capaz de hacer actuaciones íntimas en una esquina de los salones, o en su habitación, y muy pronto un show no oficial era una fiesta en sí misma. También se daban lugar las fiestas e invitaciones a las casas de aquellos que vivían en o cerca de Chicago. Nosotros, los visitantes de Inglaterra, fuimos los receptores de muchas de estas invitaciones. Esto fue de esta manera y se hizo real cuando con Arthur Buckley, el maestro de la magia manual, autor de muchos buenos libros sobre este asunto, del cual su trabajo es popular en su país. Sin duda, Arthur, en esta ocasión, empezó de la manera en la que muchos de esos shows impromtu comienza, sencillamente ilustrando un punto de discusión a un amigo. En unos pocos momentos mucha gente se acercó y se reunió alrededor, incluyendo yo mismo, y todos fuimos tratados y pudimos disfrutar de la remarcable habilidad de Arthur Buckley.

De esta manera  y con nuestros elementos oficiales, nuestro tiempo fue pasando, y si cualquiera de nosotros, después de estar sentados largamente en cualquier fiesta, sentía que dormir era una necesidad vital, hacía una maniobra táctica. Varias veces volvíamos al hotel a altas horas de la madrugada, determinados a ir directamente a la cama, solamente para ser arropados dentro de otra fiesta tan pronto como nosotros poníamos el pie en el vestíbulo. Tras lo cual, nosotros actuábamos sabiamente y como sabíamos que "no había moros en la costa", antes de entrar en la recepción y haciendo una larga carrera para asegurarnos el poder coger un ascensor.

Los tres eventos principales de toda la convención fueron: el show nocturno de artistas noveles el sábado por la noche, el cual John Ramsay tuvo el honor de presentar, el show internacional del domingo por la noche, seguido por el show nacional en la siguiente noche. Los dos eventos últimamente nombrados, se dieron lugar en el teatro de la Calle 8ª y, en ambas ocasiones, se llenó el teatro. El show de la noche internacional, estaba compuesto casi enteramente por el equipo británico, pero se añadió a "Sorcar", un joven mago hindú, y "Cedric", un artista de Sudáfrica. "Willane" y "June" estaban también en esta gala y ellos actuaron con un gran estilo.

Nuestros actos individuales eran más de lo mismo como habíamos tenido ocasión de hacer para los otros compromisos, excepto que en esta ocasión, Goodliffe tomó el mando como maestro de ceremonias, y Francis White hizo un solo acto. Un número de gags concertados donde también había añadidos para dar variedad al show en su conjunto. Esos gags incluían la rotura y re-composición de una de las orejas de Goodliffe, con una oreja como si fuera un trozo de jamón, y una levitación cómica, en la cual yo era hipnotizado por Goodlife (de pie sobre una silla de manera que miraba hacia adelante con mis ojos) y extendido sobre un sofá solo para flotar hacia arriba y fuera de la escena bajo la influencia magnética de Goodliffe.

Un montón de pensamientos fueron puestos en esos aparentemente espontáneos juegos, efectivamente, habíamos tenido una discusión y ensayo para la levitación. El tiempo gastado en estos valía mucho la pena, porque no solo hizo que se concebieran bien los gags, sino que puso carácter e hizo brillar el show, pero una discusión entre los que participaban trajo la luz a todos los posibles imprevistos que pudieran arruinar el efecto. Incluso así, los episodios que no habían sido ensayados eran casi inevitables de tal manera que ocurrieron cosas inevitables; una de estas ocurrió en el gag de la levitación, pero afortunadamente solo sirvió para recalcar la comicidad bien preparada y establecida por Goodliffe. Después de ser realmente hipnotizado, pretendí entrar en trance y caer de espaldas en los brazos de Francis White, quien mientras tanto estaba esperándome detrás desde las bambalinas. Esto funcionó muy bien cuando nosotros lo hicimos en secuencia en mi habitación, Francis soportando mi cuerpo inerte de una manera realmente auténtica.

Cuando estábamos en escena, sin embargo, y en un intento de asegurarme que Francis estaba ahí detrás, él se deslizó detrás de mi tan silenciosamente que yo, simplemente, no tuve la confianza para caer hacia atrás como habíamos ensayado. En su lugar, después de ser pretendidamente hipnotizado, no pude resistir una rápida mirada hacia atrás por encima de mi hombro, lo que hizo estallar en risas a todo el público.

No creo que estar haciendo un gran servicio a nadie describiendo la conclusión del gag de la levitación. Era una idea muy vieja, pero nunca falla y hace que se caiga la casa cuando se realiza adecuadamente. Después de caer hacia atrás en los brazos de Francis White, fui levantado por él y por Goodlife y apoyado en el sofá cubierto por una tela. Más pases magnéticos y yo me elevé lentamente en el aire, comenzado a flotar fuera de escena acompañado de una música misteriosa tocada por la orquesta. Cuando estaba más o menos a media altura de Francis, "accidentalmente" pisó sobre la esquina de la tela, la cual hizo deslizar la tela, causando que esta cayera  y mostrando al público que yo estaba caminando sobre mis dos pies pero con mi cuerpo echado hacia atrás; mis brazos estaban extendidos horizontalmente, y en mis manos yo mantenía un par de palos, los cuales en sus extremos sostenían un par de viejas botas. Como se puede suponer  en esta actuación en teatro, el efecto para el público de una persona flotando a lo largo es más real y puesto que este es más ridículo y provoca más risas cuando la revelación toma lugar. Yo debería, sin embargo, alentar a cualquiera a que probara de realizar este gag, ya que la víctima debe tener algo de contorsionista para ser capaz de aguantarse desde la posición reclinada sobre el sofá sin destruir la ilusión.

La más grande carcajada de la tarde, indudablemente, vino cuando Goodliffe apareció, después del intervalo vestido como un vaquero, con su placa y su revolver en el cinto. Esto parecía hacer cosquillas al sentido del humor americano, de tal manera que incluso nosotros no podíamos haber previsto, pero nadie sabía el problema que tuvimos para conseguir un traje de vaquero que le encajara a Goodliffe.

El nacional, del show de todos los americanos, tuvo lugar la siguiente noche, también en el teatro de la Calle 8ª. La actuación abrió con un cuadro de historia de la magia, en la cual varios artistas imitaban a personajes populares asociados con la magia a través de los tiempos. En este bien escrito y hábil guión, varios miembros de los elegidos hicieron sus partes bien y a mi me impresionó mucho por la vida-interpretación de Howard Thurston, por el gran exponente de la magia manipulativa Paul Le Paul. Otra vez aquí, tengo que confesar que me gustaría describir el show nacional enteramente. Por el espacio, sin embargo, no nos lo pudimos permitir y no es el propósito de esta narración.

Aún así, aunque esta descripción puede ser encontrada en las revistas de magia, publicadas justo después de la convención, debo recordar una vez más el considerable solo de Paul Le Paul, manipulador; Bill Tallen uno de los malabaristas más virtuosos que yo he visto; George Jason, magníficamente engañador; y, desde luego, Jimmy Muir, maestro de ceremonias. No puedo y efectivamente esto no debería ser, justo describir el material de estos dos últimos artistas, pero es suficiente decir que ellos mantuvieron la casa sólida con sus risas provocando sus excentricidades.

Puede ser que yo no provoque la rabia de Jimmy Muir si recorto uno de sus gags; uno de los más divertidos que nunca he visto, aunque me maravillo que nuestro manager piense igual. Después en engatusar a la totalidad de la fiesta británica de sus confortables asientos en escena por un efecto hilarante con un número de sombreros, Jimmy nos los devolvió todos excepto a Goodliffe, quien fue requerido a sentarse en una silla enfrente de los focos. El entonces hizo aparecer un rollo de cinta adhesiva transparente y con unos pocos movimientos rápidos puso la nariz de Goodliffe en una dirección, su labio inferior hacia abajo en una horrible mirada maliciosa, y manteniendo esos rasgos en sus posiciones no naturales con trozos de cinta, la cual, eran transparentes, que no se podían ver. El resultado de la temporal cirugía plástica de Jimmy Muir era asombrosa. Goodliffe, normalmente placentero, me arrepiento de no poder decir bien parecido, la apariencia fue transformada en la más repulsiva imagen "matón". Si él hubiera podido verse así mismo en un espejo en ese momento, estoy seguro de que hubiera gritado.

El show nocturno nacional, como cualquier otra actuación en teatro acabó a una hora razonable, alrededor de las 10'30 de la noche, y teníamos perspectivas de irnos a la cama temprano. Deberíamos haberlo sabido mejor. Fuimos literalmente secuestrados mientras esperábamos en el exterior del teatro para un taxi y llevados a otro bar de licores de Chicago, el cual estaba regentado por Johnny Paul.

Johnny Paul es otro mago de restaurantes y nosotros no le habíamos hecho una visita, por encima del pequeño escenario de detrás de la barra, con la ayuda de otros varios, el hizo una mágica, ventriloquia y show de variedades de una excepcional calidad. La magia de cerca con dados de Johnny, una técnica que no había visto antes, fue digno de ver. Es interesante anotar que el lugar donde trabajada Johnny Paul estaba situado en el distrito de Cicero, directamente en el lado opuesto de uno de los cuartes generales de Al Capone, famoso, o quizás yo debería decir notorio, durante los días de la prohibición.

El martes 30 de mayo, era el último día de la convención y concluyó con un banquete, discursos, presentaciones y entretenimiento variado como final de fiesta. Yo llegué a esta fase final de nuestro viaje con unos sentimientos muy mezclados. Mi natural arrepentimiento de que todo pronto estaría en el pasado, fue teñido por una cierta cantidad de ansiedad, por estar en la tarde del último día y en el cual yo di una conferencia sobre manipulación. La sección educacional de la convención estuvo en las manos y la gran capacidad de Joe Berg, quien había preparado cuatro conferencias, una en cada tarde, y sobre cuatro aspectos diferentes de la magia. Yo fui, desafortunadamente, incapaz de acudir a cualquiera de las primeras tres, puesto que tenía que prepararme para hacer nuestros propios shows, pero, habiendo sido testigo del extraordinario trabajo de manipulación como Paul Le Paul y Arthur Buckley, yo sentí que mi propia conferencia se asemejaba bastante en su naturaleza a traer brasas a Newcastle.

Sin embargo, me consolé a mi mismo con el pensamiento de que alguna parte de lo que había dicho podía aportar una nueva nota y, al menos, la manera inglesa de hacer conferencias de magia que posiblemente sería nueva para los americanos. Una cosa era cierta. La manipulación no puede ser tomada sin una demostración liberal y, mas allá, el énfasis debe ser en esa dirección. Aquí, entonces, es donde yo tuve la valiosa ayuda de Francis White. Mientras demostraba mis rutinas con acompañamiento musical, Francis dio una seria de comentarios desde un micrófono que no se veía, describiendo las cargas y movimientos secretos que se hacían en cada momento.

Esta combinación de magia, música y comentarios, fue muy placentera, y los 600 o 700 miembros que comprendía la sala, me abrumaron con su calurosa recepción. Yo debo ser muy crítico hasta el extremo si yo intento desviar el hecho de que estaba encantado del gratificante resultado, del cual Francis White y su experimentada voz al micrófono, así mismo como de el acompañamiento y el gusto al piano de George Jason, que contribuyeron grandemente.

Después del banquete, tengo poco que decir; los discursos, las presentaciones, los varios premios y el entretenimiento final habían sido adecuados como en todos sitios.

Continuaba maravillado, una vez hube reflexionado, de que alrededor de 1000 personas habían estado sentadas y servidas cuidando todos los detalles y sin ningún fallo que yo pudiera detectar. Verne Uker, con su capacidad de jefe del comité de la convención, rendió tributo en su discurso a la organización de cada una de las varias actividades de la convención y nunca se podría decir que podía haber sido más justo, la junta de presidentes, Dr. Harlan Tarbell y W. Russell Walsh, deberían estar satisfechos de esta iniciativa, la primera convención combinada I.B.M./S.A.M.

Atentamente,

F. Amílcar Riega i Bello.

Hasta el próximo mes amig@s,